11 mar 2011



Cuando se fue, me di cuenta de que pocas veces le dije que la quería, y pocas veces la abracé, besé y le di cariño... hoy me doy cuenta que el amor no solo se demuestra con palabras y gestos cariñosos, y espero que desde allí, donde esté, vea todo lo que hice (e intenté hacer) por usted. Porque a pesar de que fui bastante seca, siempre la quise y siempre la querré.

2 mar 2011

Voy a sentar la cabeza

Ya he recibido todos los mensajes divinos que he podido. Tengo una falda gris y unas medias a juego esperándome. Un estuche de Winnie the Pooh y una mochila psicodélica pintada por mí misma. La manicura francesa y un perfume de más de 100 euros. Un despertador Casio y unas sombras de ojos que pasen más desapercibidas. El móvil en silencio. Las piernas depiladas. Cabeza en alto. Gafas puestas. Raya en medio.

Mañana.



Mañana empieza otra vez la rutina después de este (casi)año sabático. En parte, llevo esperando esto más de medio año. Algún día debería dejar de desordenarme, ¿no? Hoy vuelvo a ser una chica normal, con sonrisa en los labios, maquillaje discreto, ipod con música más tranquila.
Nada de alcohol, chicos, drogas, espiar al vecino, maquillarse como una ramera, vestir escotes, minifaldas, shorts too short, pelo alborotado.

Hoy.



Hoy es el último día para disfrutar, salir, el sol, chicos, amor, sexo, drogas, alcohol, pintarrajearse, gritar... pero prefiero pasarlo en casa.

22 feb 2011

Bienvenidos al club de la decadencia , señores.

Yo, la presidenta del club os doy la bienvenida.
¿Qué por qué soy la presidenta? Fácil. Yo he creado este club. Solo yo sería capaz de siempre enamorarme de la persona equivocada, o de repetir el error una y otra vez.
Solo yo sería capaz de compadecerme de actrices porno, o de gatos callejeros. Soy rara, distinta, decadente, como quieras llamarme. Pero soy la presidenta y os miro a todos desde mi trono de mentiras.
Disfruto haciéndome daño, soy feliz en la oscuridad, me gusta ser un alma solitaria. Es por eso que soy la presidenta y el único miembro.
Veo como toda la gente de mi entorno crece, madura, evoluciona, avanza... yo sigo mirándoles desde el mismo sitio, en el que llevo años. ¿Y qué? No me importa. Es algo que ya he aceptado, es algo superior a mí. Estoy pre-destinada al drama... hay personas que lo están. Rimbaud, Ian Curtis, Frida Kahlo... otros personajes decadentes. Como yo. Por eso me atraen, me gustan... ellos también estaban destinados a la decadencia.

Pero ya no hay nada que hacer, en parte, me gusta ser una sensiblera infeliz. Solo puedo decir: Bienvenidos al club de la decadencia, señores.

Os saluda su presidenta.

7 feb 2011

Homecoming

Sitios a los que solías ir. Canciones que te gustaba cantar. Conciertos en los que desfasabas. Baños en los que disfrutaste hasta casi morirte de placer. Escaleras en las que quebrantaste el sexto mandamiento. Rizos a los que te aferrabas durante la petite mort...

Son sólo recuerdos, buenos recuerdos, sin duda. Pero no son más que eso. No puedes pasarte la vida anclada pensando en lo buen amante que era ese hombre, en lo genial que fue vivir en Madrid, en lo que te querían tus amigos.
Tienes que salir adelante, levantar la cabeza y volver a ser tú. Volver a reírte, volver a descontrolarte, bailar, embriagarte... todas esas cosas.

Prometo que esta será mi última entrada sobre recuerdos de Madrid.

6 feb 2011

???

¿Merece la pena volver?
Vine aquí porque quería empezar una vida desde cero, cansada de mi habitual soledad... si vuelvo, seguiría estando sola.
Quizás sea el destino el que lo decida, y no está en mí... Siempre intento no echarme la culpa, pero es que... ¿qué es lo que hago mal? ¿soy yo o es el resto? ¿por qué siempre he de enamorarme de las personas equivocadas? ¿es el destino? ¿por qué Dios me odia?
Siempre es lo mismo, estoy cansada. No sé, necesito una señal, algo, lo que sea. Estoy cansada de derramar lágrimas por gente a la que no le importa si me revientan en la calle. Estoy harta de hacer mi vida una desgracia.
Intento ser feliz, sonreir a la vida, pero no puedo. ¿Qué me motiva? Estoy condenada a la soledad. Es inevitable. El amor es efímero... el amor no se creó para mí.
¿Pero por qué? ¿qué es lo que he hecho? Yo solo quiero querer a alguien... y ese alguien tiene nombre y apellidos. Y sé que ese alguien no daría nada por mí. Pero aún así, le quiero.

Aunque en parte, estoy harta de derramar lágrimas por él. Estoy harta de que no me diga las cosas claras. Quiero que me diga un día: oye, no te quiero, de hecho, te odio y voy a intentar hacer de tu vida un infierno.
Es lo mejor que podría decirme, claro que me sentaría mal, pero por fin comprendería las cosas.

Dame una señal, por favor.

30 ene 2011

Este es el momento

Un día, un muy buen amigo mío, me dijo: "Este es tu momento, vete, disfruta, y cuando vuelvas, vas a ser la puta ama. Aprovéchalo".
Cada vez que estoy triste recuerdo esas palabras. Ese amigo me enseñó muchas otras cosas, me dio muy buenos consejos, y sí, todos mis recuerdos con él son increíbles.
Quedábamos de cuando en cuando. Y joder, era la polla. Hacíamos cosas que creí que nunca iba a hacer. Nos reíamos, nos divertíamos, a veces bebíamos y otras hablábamos.
Me contó sus secretos más sucios y yo a él también.
De veras que yo nunca quise separarme de él. Y cada vez que recuerdo algo, le recuerdo a él. A sus historias, a su risa, a su pelo, su reloj...



"Eh mira, hazle una foto a esa lata"



En mi cabeza tengo muchas frases sueltas de él... como "Eres una gilipollas, deja de rayarte por tonterías" o... "Sabes, tienes que vivir la vida. TU vida. Que no te importen los demás mira por tus intereses" o frases sobre películas, canciones, discos y miles de cosas que teníamos en común.

Echo de menos a ese amigo, mucho. A veces le necesito para que me diga que soy una gilipollas por estar triste.
Pero también sé que él tiene una vida, y que obviamente no puede estar pendiente de mí todo el día, pero a veces me gustaría.
Me gustaría también ser como mi amigo, en ciertos aspectos. Preocuparme menos por tonterías y reírme de la vida. Me gustaría tener su vitalidad y su sonrisa contagiosa.

En resumen, mi amigo es el puto amo, y le extraño mucho.
Espero que este año nos veamos, amigo.

A ella.

La otra vez leí mi blog de arriba a abajo. Y no encontre ni tan sola una entrada dedicada a ella, a pesar de que haya sido una de las personas más importantes en mi vida. Así que me puse a pensar que debería escribirle alguna.
Horas después, hablé con ella y me comentó lo mismo. Y de veras, me sentí realmente mal. Por hacerle creer en algún momento que no le importaba.
Pero me importa.
Me importa tanto que no sé cómo decírselo, ya que esta entrada lleva en el borrador varios días.
Quizás tenga que contar la historia interminable, de cómo nos conocimos.
De cómo una chica llegó a hablarme porque le gustaba mi ropa llena de imperdibles, (admito que por esas fechas yo vestía como Nancy Spungen) y de esa charla tonta con monosílabos (por mi parte, ya sabe ella que soy la persona más tímida del mundo) empezamos a conocernos, más y más, hasta convertirnos en unas muy buenas amigas.


esto es de cuando cumpliste 16



Me hacía reír hasta que me dolía el estómago. Pese a todo, yo siempre la quise (y la quiero) muchísimo.
Aunque a veces nos peleábamos, e incluso una vez estuvimos meses sin hablarnos, pero después lo arreglamos y volvimos a ser las mejores amigas del universo.


esto fue de una de las miles de las veces que me castigaron y viniste a merendar a mi casa



También hubo una época en la que nos distanciamos, por un chico, mi ex. Pero al principio eso hizo que nos uniéramos más. Yo me acuerdo perfectamente de cuando nos llamábamos por las noches. Yo le preguntaba a ella que si yo le gustaba a él. Y ella me respondió un día que sí. Empezamos a salir, y yo, me porté bastante mal.



El chico y yo estuvimos un año y medio y en ese tiempo, cometí el error de distanciarse de mis amigas.
Pero después, cuando me dí cuenta de el error que había cometido, volví con ellas, y a los meses después, lo dejé con mi ex.
Entonces, nos convertimos de nuevo en muy buenas amigas. Íbamos a muchos sitios juntas, y ahora, que éramos más mayores, salíamos de noche, ligábamos con chicos, hacíamos muchas cosas que hacen muy buenas amigas.



En fin, ahora viene lo que realmente mola. Después de muchos momentos compartidos, vividos, reidos o como quiera ella llamarlos me he dado cuenta de algo muy importante.
La quiero mucho.
A ella, mi gran amiga, mi "sistaaah" (con voz de negra chunga).
Y hay muchos aspectos que me gustan de ella.
Me gusta que me de buenos consejos, me gusta que a veces sea tan misteriosa, me gusta ahora que se ha quitado las gafas, me gusta que me quiera tanto como yo a ella, me gusta su lado esotérico, me gusta ella pasado, es decir, la chica que quería estudiar medicina sobre todas las cosas.
Me gusta también el modo en el que ríe. Sus dedos largos y finos de pianista.
Su delgadez, su culo gordo (lo siento, tenía que mencionarlo), su altura estratosférica.
Me gusta su tono de voz, bastante agudo, pero después de un tiempo te das cuenta de que no puedes vivir sin él.
Me gusta la carta que me escribió...
En fin, me gusta ella.


Y ella se llama Miriam.

Hola, Domingo.

Es una buena forma de empezar el día escuchando canciones buenas.

29 ene 2011

beach



...y Pabla se descalzó y fue corriendo hacia la playa, su antigua amiga. Cerró los ojos y pensó que estaba en casa. Volvió a abrirlos y se dio cuenta de que todo era una ilusión. No estaba en casa y no iba a estarlo durante mucho tiempo... ¿Pero qué podía hacer ella? ¿llorar y hundirse en esos días? ¿intentar buscar desesperadamente un amigo?
Debía ser madura, y ser feliz.

27 ene 2011

Prófugos

Sinceramente, no lo sé.
No sé si tus palabras van para mí, para otra persona, o simplemente las dices al viento. Pero me hace feliz pensar que son para mí. Te echo de menos, es innegable. Te quiero en mi cama, dándome calor en estas noches tan frías... te necesito en mi oído, diciéndome todas esas cosas que tienes que decirme...
Te necesito.



Siempre seremos prófugos los dos.

26 ene 2011

Quiero muchas cosas.
-Una habitación rosa con la cama de forja.
-Que mis gatos estén felices.
-Que la manicura me salga perfecta a la primera.
-Una cámara nueva. (o un carrete para las viejas)
-Un novio que me quiera y me comprenda.
-Unas gafas de sol nuevas y grandes, muy grandes.
-Gritar.
-Una cajetilla de Lucky Strike.
-Que mis padres estén orgullosos de mí.
-Un curso intensivo de francés.
-Ir a estudiar a un sitio que me guste.
-Que mi gato deje de afilarse las uñas con mis piernas.
-Ver atardecer en la playa con alguien importante.
-Dejar a un lado la vergüenza.
-Ser feliz

andallthememoriesofthepubs,andtheclubsandthedrugsandthetubswesharedtogether,
willstaywithmeforever?

25 ene 2011

Tú.

Hoy he soñado contigo. No estabas aquí conmigo, ni estaba yo allí contigo; pero me llamabas, me decías que me querías, que pronto estaríamos juntos, que pronto volvería a ser feliz, que pronto volverías a ser feliz...
Espero que sea verdad. Espero que me hayas dicho esas cosas por alguna razón, porque yo sé que no era un sueño. Porque yo sé que era verdad. Que en algún lugar, nuestras almas volvieron a estar juntas y volvimos a ser felices.
Te quiero, me quieres, lo sé.
De momento sobrevivo con mis fotografías tuyas. Recordando momentos en los que éramos felices. Nada serio, pero siempre estabas ahí.

24 ene 2011

M.

Hoy es uno de esos días.
Esos días en los que prefiero no levantarme de la cama.
Cerrar la puerta de mi habitación y escuchar canciones tristes.
Solo quiero llorar y llorar y llorar.
Quizás mi alma se empiece a ahogar y coja un vuelo a Madrid.
Yo antes solía ser feliz.
Tenía una vida.
Tenía unos buenos amigos.
Tenía un buen amante, con coche.
Ahora, todo se ha ido a la mierda.
La única persona a la que beso es a mi madre, y el único hombre con el que comparto cama es mi gato.
A veces me paro a pensar.
¿Cómo se puede haber ido todo tan a la mierda?
Yo solía ser feliz.
Ahora no puedo salir de mi agujero, de hecho. Solo puedo hundirme más.
Llevo un mes sin salir a la calle.
Ya no hay nada que me alegre.
Salvo encadenarme a mis recuerdos.
Y pensar que el algún momento de mi vida fui feliz.